¡Joder, me dormido! – dije mientras me levante de un salto de la cama. Quedaban 15 minutos para que pase el tren que me lleva al trabajo y yo con pijama todavía. En un santiamén me vestí, me asee cogí mis bártulos y salí de casa. La estación del tren la tenía a 10 minutos andando. Emprendí mi marcha.
Vivo en un pueblo costero a una hora de Barcelona en tren. Mi casita blanca está ubicada en el centro del pueblo pero para ir a la estación tengo que cruzar todos los hoteles y discotecas. Durante los meses de invierno este paseo hacia el tren, es muy tranquilo, ya que los hoteles están cerrados pero a partir de primavera la cosa se anima.
leer el relatoTodo empezó un sábado por la tarde cuando mi novio y yo decidimos salir de compras a unos grandes almacenes en la ciudad.
Hacía mucho calor y mi vestimenta era muy ligerita y atrevida, un top escotado cubría mis grandes pechos firmes y duros, una faldita corta que dejaba al aire mis estupendas y largas piernas y que tapaba levemente mi culito redondito y bien formado y unas sandalias verdes de tacón muy bonitas.
Llegamos al centro comercial y estuvimos eligiendo unas prendas para probar y nos videos xxx, entre las que vimos escogimos unos conjuntos de lencería y nos metimos en los probadores.
leer el relatoEra un día de invierno y por fin iba a disfrutar de unos días de descanso, tenía unos días de vacaciones y convencí a mis padres que me dejaran las llaves de una casa que tenemos en las afueras de la ciudad para ver cam xxx, iba a pasar yo solo unos días allí, mi intención era descansar, pasear, disfrutar de el campo, en fin unos días de descanso pero sucedió todo lo contrario y todo se lo debo de agradecer a mi vecina.
Tras un pequeño viaje llegue a la casa, abrí la puerta para entrar en el jardín y la puerta produjo un fuerte chirrido y como no mi vecina se asomo desde su casa enseguida, Mi vecina es una mujer que ronda los 50 años,
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