El trio de carlita

Escrito por Yo Misma Publicado el día 24 de Julio de 2010

“¿Lista para disfrutar a dos tipos?” Clarita se pegó más a mi cuerpo. “Sí Dina, quiero tenerlos ya, coger sus vergotas, meterlas en mi boca y chuparlas sin parar”, -me respondió con placer evidente. “Entonces ve y goza amiga. Es tu fiesta”, – le dije mientras imaginaba como sería John y pensaba cual de los juegos de ropa interior nuevos me pondría para estrenar mis joyas hoy. (Ver relato “Después del trío viene…la calma?. Y las demás entregas de la secuencia en orden: “Clarita la inquilina” y “Entrenando para el trío” (categoría bisexual) “El trío apenas comienza”, “El trío en acción” (categoría tríos) y “Anales de clarita y yo”). Clarita me miró intrigada y coqueta.

- Puede ser nuestra fiesta, si tu quieres, -me dijo acariciándome la cara con sus manos. La besé en su boca hermosa y me deleité recorriendo sus labios con mi lengua y metiéndola y sacándola de su boca.

- Eso lo se amiga, -le dije- pero no me siento cómoda sin saber quien y como es John. En cambio tú ya sabes como son ambos hombres. Los has probado ambos.

Ahora era ella quien jugaba con su lengua en mi boca.

- Te entiendo perfectamente, pero no dudes en entrar en acción si te decides”, -me respondió con una amplia sonrisa.

Todavía con nuestros cuerpos muy unidos por el jugueteo, le dije:

- De eso no te quepa la menor duda, amiga. Si me decido, haremos el concurso de cual de las dos es la más puta y que ese par de hombres elijan.

Ambas soltamos la carcajada al unísono.

- Estoy superexcitada nena, -me dijo ella apretándose más a mí, – mira tu misma. Y cogiendo mi mano derecha, la llevó por debajo de la falda hacia su entrepierna. Palpé por encima de los calzones. La tela estaba húmeda y se sentía el calor y la lubricación excesiva que emanaba de su sexo.

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El fin de mi virginidad

Escrito por Yo Misma Publicado el día 21 de Julio de 2010

Mi nombre es Cony. La historia que les voy a contar ocurrió el año pasado. En ese entonces yo tenía 18 años y todavía era virgen. Realmente esto me tenía alterada buena parte de tiempo ya que realmente tenía la necesidad de acostarme con alguien. Era frecuente que mirara películas y fotos porno, las cuales hacía calentarme y masturbarme constantemente.

El hecho de haber llegado a mis 18 y sin acostarme con alguien no se debía a mi apariencia, de hecho he tenido la suerte de salir con muchos chicos debido a mi belleza (no es de agrandada). Mido 1, 70 y mis medidas son 95-62-92. El único inconveniente era que desde chica mi única fantasía sexual fue dejar de ser virgen en una orgía. Suena un poco raro pero creo que no está bien reprimir los deseos de alguien.

Una vez, estando en mi piso de las Cañitas, donde vivo con mis padres, decidí concretar mi fantasía sexual. Por esta razón disqué el número donde se ofrecen muchachos para una noche, saben a que me refiero. La verdad, que los strippers siempre me calentaron y es por eso que decidí recurrir a ellos. Hablé con la telefonista y le pedí que quería que enviara a mi casa 5 hombres bien musculosos, por supuesto le pedí total discreción ya que en el barrio que vivo, realmente es lujoso y no quería ocasionar ningún tipo de comentarios entre los vecinos, especialmente por mis padres.

La verdad es que no sentían ningún tipo de nervios y menos aún cuando antes de que llegaran los muchachos, me había estado calentando con un par de videos porno que pasaban por cable. Todavía estaba con mi uniforme de colegio ya que hacían un par de horas que había llegado, eran las 16:00 pero decidí dejármelo ya que sabía que esto los calentaría mas aún. El timbre sonó y corrí hacia la puerta, eran los mejores hombres que había visto en mi vida. Altos, musculosos, que más puedo decir. Salude a los primero cuatro con un beso en la boca y cuando fui a saludar al quinto, este, me montó en su cintura y susurró en mi oído: “esto es solo un adelanto”. Luego mi bajó y dijeron sus nombres: “Martín, Leandro, Facundo, Enzo y Camilo”. Después de la presentación, nos dirigimos a mi cuarto el cual estaba adornado con todo tipo de velas y una gran cama matrimonial.

Les sugerí cambiarme de ropa (recuerdan que tenía puesto el jumper de colegio) pero insistieron en que me quedara así ya que como era de suponer los excitaba bastante. Los chicos se acomodaron por los costados de la cama y yo me senté sobre ella en el borde, quitándome mis braguitas. Martín, se colocó detrás mío sosteniéndome las manos por detrás mientras tanto Camilo se colocaba de rodillas sobre el piso frente a mi sexo. Mientras tanto yo tenía las piernas cerradas ya que en ese momento comencé a sentirme un tanto nerviosa pero rápidamente los chicos me tranquilizaron y lentamente Enzo abrió mis piernas para permitir de esta forma que Camilo pudiera saborear mi coño. Facundo y Leandro se colocaron a mis costados introduciendo sus manos dentro de mi camisa y de esta forma comenzaron a jugar con mis pechos. Nunca había sentido tanta calentura. La forma en que Camilo metía su lengua en mi coño hizo que me mojara rápidamente además no había nada más excitante que sentir su arito de la lengua jugar con mi clítoris. Después de unos minutos sentí deseos de gritar tan fuerte que tenía miedo que todo el barrio se enterara que estaba teniendo el mejor orgasmo que se puedan imaginar. A todo esto mi camisa ya estaba en el piso.

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Un trio con mi cuñada

Escrito por Yo Misma Publicado el día 11 de Julio de 2010

Estoy casado ya hace 10 años y tengo un estupendo matrimonio, mi esposa es una mujer muy abierta respecto a su sexualidad y libres de tabúes, muchas veces hemos fantaseado en tener tríos o intercambios, nunca lo hemos hecho más por la dificultad de conseguir personas afines que por otro motivo. Ella tiene 38 años y de muy buen ver.

Mi cuñada tiene 40 años divorciada, gordita con pechos normales, y un gran culo, siempre nos hemos llevado muy bien y hay mucha confianza y amistad entre nosotros.

Todo esto empezó hace 2 años en que alquile una pequeña cabaña en la playa en un lugar bastante lindo con una pequeña cala protegido por un pequeño farallón donde solo hay 3 cabañas mas de unas familias alemanas, que las mantienen alquiladas a turistas alemanes e Ingleses ellos se tenían la pequeña playa como una playa nudista y desde que empezamos a ir mi esposa se acostumbro rápido al principio se bañaba en toples y al final terminamos acostumbrándonos y terminamos desnudos y termino teniendo un estupendo bronceado, en las oportunidades que fuimos con algunas amigas de ella y un matrimonio amigo también se bañaban desnudas; era bastante agradable, poder contemplarlas y de ves en cuando habían una mujeres verdaderamente espectaculares y yo nunca me inmute ni tuve problemas, solo era un disfrute para la vista, y muchas tardes al regresar a la casa disfrutábamos de unos estupendos polvos gracias a la continua estimulación visual. Hasta un fin de semana en que fuimos con mi cuñada ya que se quejaba de que nunca la habíamos invitado, y estaba envidiosa del bronceado de su hermana, ya que ella casi no iba a la playa.

Ese fin de semana al llegar nos fuimos después de ordenar un poco bajamos a la playa al llegar ya había un matrimonio al que ya conocíamos tomando el sol y sus hijas jugando raqueta. Los salude estuve hablando un rato y me fui a acomodar mis cosas

Yo acomode el pequeño toldo que traia, estendi las sillas extensibles que llevábamos y acomode las toallas y me quite el short. Mi esposa se desvistió y se fue a saludar, mi cuñada que traía un pareo se lo quito y se quito el sostén el traje de baño, al verla no me inmute tenia los pechos grandes con unos pezones pequeños y algo caídos vino hacia mi para que le untara el protector solar y la unte bien.

Mi esposa regreso y le comento si no se iba a quitar la parte de abajo y ella le digo que más tarde cuando se sintiera más cómoda, Mi esposa le pidió que fuera para presentarle a la otra pareja y a sus hijas y se marcharon.

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