Convenciendo a susana

Escrito por Yo Misma Publicado el día 14 de Marzo de 2011

¡Hola!. Soy un hombre de 37 años, bien conservado, mido 1.73, de aspecto viril y de complexión robusta. Además, la Naturaleza fue muy generosa conmigo pues tengo muy buena resistencia sexual, por lo que mis sesiones eróticas siempre dejaron muy satisfechas a las mujeres que me brindaron el néctar de su cuerpo.

Vivo en La Paz y estoy casado con una mujer de un físico nada fuera de lo común. Lo pasamos muy bien en la cama, practicando toda clase de fantasías dentro de las normas de la prudencia. Nos encanta ver películas XXX, usar consoladores, practicar posiciones etc., pero ella se ha negado rotundamente a realizar cualquier cosa fuera de la pareja. Alguna vez que le sugerí hacer un trío o intercambiar parejas he recibido un NO rotundo a la propuesta.

leer el relato

Un extraño en mi probador

Escrito por Yo Misma Publicado el día 10 de Marzo de 2011

Todo empezó un sábado por la tarde cuando mi novio y yo decidimos salir de compras a unos grandes almacenes en la ciudad.

Hacía mucho calor y mi vestimenta era muy ligerita y atrevida, un top escotado cubría mis grandes pechos firmes y duros, una faldita corta que dejaba al aire mis estupendas y largas piernas y que tapaba levemente mi culito redondito y bien formado y unas sandalias verdes de tacón muy bonitas.

Llegamos al centro comercial y estuvimos eligiendo unas prendas para probar y nos videos xxx, entre las que vimos escogimos unos conjuntos de lencería y nos metimos en los probadores.

leer el relato

Extrañas en un tren

Escrito por Yo Misma Publicado el día 8 de Marzo de 2011

Volvia yo a casa en un tren de largo recorrido de la Renfe, cuando me pasó lo que sigue.

Había pasado unos días en casa después de pasar unos días en casa de unos amigos en Barcelona y ahora volvía casa, cansado pero contento. Como siempre que voy solo, iba con los auriculares, tranquilamente escuchando música. El viaje es bastante largo (como unas 4 horas), así que había que tomárselo con calma.

En una de las primeras paradas entraron lo que parecían cuatro jovencitas, se sentaron al otro lado del pasillo xxx, y desde entonces no pararon de armar bulla.

leer el relato
12345...